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miércoles, 24 de marzo de 2021

NO ES SOLO VIVIR, ES SENTIRSE VIVO

 

En el blog de hoy me gustaría invitaros a la reflexión a través de una experiencia que tuve este fin de semana. Está especialmente dedicado a todas esas personas que tienen el -¿pero, y si…? En su día a día.

Una de mis aficiones es el ciclismo de carretera, y es este deporte el que me llevó a esta reflexión.

Consulta Psicológica Villaverde

Era sábado por la mañana, y yo no iba muy rápido, para qué engañarnos. A mi lado se puso un hombre con mucha conversación, tenía unos 65-70 años. Este hombre tan agradable me comentó que había salido a dar una vuelta corta, a pesar de que toda su familia se enfadase. Me explicó que hacía solo 20 días le habían puesto un stent en el corazón, pero que el se moría de ganas por salir en bici. Continuamos un poco la conversación y cuando llegó al punto que se había fijado se volvió a casa. Yo continué riéndome durante un rato, me fascinó la historia de este hombre y me llevo a la reflexión de la imagen. ¿Vivir es durar?. Esta persona estaba haciendo lo que parecía que más le llenaba en su día a día, asumiendo unos riesgos, pero al fin y al cabo haciéndolo feliz, viviendo.

Muchas veces vivimos con miedo a los ¿y si…?, guardando por si no es el mejor momento, perdiéndonos cosas por el temor a lo que pueda pasar. ¿De que sirve protegernos de las cosas que nos aportan placer por el miedo a lo que pueda pasar? Obviamente todo esto lo digo dentro de una sensatez, no es apología a una vida hedonista ni mucho menos.

Por eso me centro en todas esas personas que de cada opción que les surge buscan las alternativas y se aferran a la opción tenebrosa y catastrofista, por complicada que parezca, lo que les lleva a dejar de hacer algo que podrían haber disfrutado y no necesariamente era arriesgado.




Para conocerme más haz clic aquí




jueves, 16 de enero de 2020

QUEJAS COMO FORMA DE VIDA


Son muchas las personas que en su día a día se quejan constantemente. De hecho, reducir estas quejas forma parte de los objetivos anuales de muchos de nosotros.

Estos lamentos con frecuencia no hacen referencia a problemas graves ni a molestias constantes, incluso muchas veces no van acompañadas de un malestar significativo.

¿Cuántas veces has escuchado o dicho: “que cansado estoy”, “que frío hace” …?, cuando valorándolo desde otra perspectiva, este no es un problema real o que necesite mayor atención.
Todas estas quejas van acompañadas de un problema, y es que nos hacen más infelices, tenemos el foco constantemente puesto en aquello que nos genera malestar o incomodidad, sin prestar atención a todas las situaciones que sí nos aportan placer o nos pueden hacer felices.

Estas quejas cumplen la función de amortiguar el malestar o minimizar la frustración. Y aunque inicialmente esta función parecen cumplirla, a largo plazo representan un problema.

El poder compartir nuestras quejas con otras personas nos puede hacer sentir apoyados, aunque en realidad únicamente conseguimos reforzar este patrón, y mantenerlo en el tiempo, como una forma de vida.

Ante los problemas que nos hacen sentir mal, la queja no es ninguna solución, aceptando en cambio que muchas cosas no van por el camino que nos gustaría, e iniciando acciones para aliviar este malestar es donde empezaremos a notar los cambios.

Cuando mis pacientes se enfrentan a un problema que les frustra, siempre hago la primera pregunta: ¿ahora mismo tiene solución?, si la respuesta es sí, busco una movilización para lograr resolver esa situación frustrante. Dividiendo el problema en objetivos realistas y a corto- medio plazo. Si la respuesta es no, lo primero que necesito lograr es la aceptación del problema, ya que no está en su mano resolverlo.



Por último y a modo de reflexión, todas estas quejas nos están impidiendo disfrutar de muchas cosas positivas que nos pueden estar pasando. Te propongo algo… cada vez que verbalices una queja en esta próxima semana, acompáñala de algo positivo que te esté pasando en el día, por pequeño que sea.

miércoles, 2 de octubre de 2019

¿Qué tal si comienzo presentándome y contando el objetivo de este blog?


Soy Iciar Goujon, psicóloga general sanitaria. Empezamos con polémica, psicóloga. Esto puede derivar en tres visiones:
  • Loquero: No sirve para nada, para eso tengo a mis mejores amigos. (Por suerte esta visión no está tan presente en las nuevas generaciones)
  • Objeto de lujo: Se va para contarle tus penas y que te escuche, liberarte e irte.
  • Apoyo para resolver ciertas situaciones: Desde mi punto de vista la mejor visión, ya que vernos como un apoyo es una de las mejores formas de trabajar.

Ciertamente como psicóloga apoyo la tercera visión, ya que la primera es poco realista, es decir, hay consejos básicos que muchas personas saben orientar, pero nosotros no somos consejeros.
 A través de nuestra formación trabajamos con los problemas de la persona desde la raíz y con objetividad, aportando a su vez una escucha empática (o lo que es lo mismo, os escuchamos, nos ponemos en vuestro lugar, pero nos mantenemos objetivos a la hora de tratar con vuestros problemas).

La visión de que servimos para escuchar penas se aleja de la realidad en el sentido de que escuchamos al 100% a nuestro paciente, pero también hacemos una devolución y trabajamos con todo lo que escuchamos, es decir, no simplemente tumbamos a la persona en el diván a que hable, interactuamos con ella y damos herramientas para trabajar con toda la problemática, empleando técnicas específicas para cada paciente.

Respecto a las herramientas, y en relación con la tercera visión, nosotros servimos de apoyo, ya que ayudamos a la persona a aprender estrategias para emplear en su vida, siendo ella la protagonista de su cambio, y nosotros simplemente una guía.


Ahora el blog, ¿cuál es su función? El objetivo principal es traer temas cotidianos sobre psicología, para usuarios y psicólogos, desde un enfoque de divulgación, o bien para que sirvan de utilidad si os sentís identificados con algún tema puntual.  


¿POR QUÉ NO DECIRNOS COSAS BUENAS?

  ¿POR QUÉ NO DECIRNOS COSAS BUENAS? Son muchas las veces que mis pacientes vienen a consulta y, cuando les pregunto por algo que valoren de...